viernes, 29 de abril de 2016

Carta de decepción

Y pensar que hasta ayer era la persona más feliz del mundo, que cada sonrisa, cada beso, cada caricia me bastaba para desconectar, para viajar a otro mundo siendo alguien feliz, alguien especial. Todos estos años juntos de amistad, cariño, confianza, ¿A dónde han ido a parar? ¿Me estas diciendo que tan solo he sido un simple juego para ti? 

No te haces una idea de lo que me duele pensarlo, y mucho menos sentirlo. 

Tranquilo porque esta no es una manera de exigirte nada, siempre supe que no era tu prioridad, que en tu vida habían otras. Pero también me has dicho siempre que yo soy imprescindible, que aunque nunca te lo haya puesto fácil ibas a seguir luchando por mí, porque siempre has sabido que todas las excusas que te ponía a la hora de estar contigo eran falsas ya que lo único que me frenaba a quererte era miedo.
Miedo a sufrir por si por si llegaba a enamorarme de ti, por si te llegase a querer de un modo en el que no fuese correspondido, por si no fuera lo bastante buena para ti y te arrepintieras de haberme elegido...pero sobre todo, por si me llegabas a romper el corazón como lo has hecho ahora.
No es enfado ni reproche...es decepción. Esa sensación que ni siquiera sientes porque estas vacía, un vacío que te inunda el pecho al recordar esas palabras y promesas de amor que yo de idiota un día llegué a creerme.

¿Que si te quiero? Te juro que no lo sé, siempre he tenido claro el aprecio tan grande que siento hacia ti pero, ¿es amor? ahora más que nunca lo dudo la verdad, no creo que pudiera haberme equivocado tanto a la hora de estar a punto de ofrecerle una parte de mi vida a alguien que por lo visto le importo tan poco...
Me gustaría decir que esta etapa ya pasó, que ahora he aprendido de mis errores y que no los volveré a cometer; pero por desgracia, me temo que me puedes, ahora y siempre.

Aunque me gustaría que te enterases de todo esto y miles que cosas que siempre he querido decirte, sé que nunca sucederá.
A pesar de todo, te deseo de todo corazón que seas muy feliz; lo único que me gustaría saber es: lo que estás haciendo hoy, ¿te acerca al lugar en el que quieres estar mañana?

martes, 26 de abril de 2016

¿Y si sí?

¿Habré tomado la decisión correcta?, ¿Estará bien lo que estoy haciendo?, ¿Realmente merece la pena?...

Son miles las veces que nos hemos formulado estas y más preguntas que simplemente carecen de respuesta, ¿Sabes por qué? porque nos da miedo lo desconocido, nos asusta lo nuevo.
Vivimos el día a día preocupándonos más por el qué dirán que ocupándonos de lo que realmente nos importa, ahora bien, ¿Cuántas veces hemos dejado de tomar decisiones importantes para nosotros? ¿Nos hemos parado a pensar cómo sería nuestra vida si las hubiésemos tomado?